Thursday, March 25, 2010

forever and ever.

Soy partidaria de la idea de pensar que se puede vivir enamorado. No bajo el enamoramiento hormonal y efímero, sino profundamente enamorado. Posiblemente se trate de la parte más ingenua de mí, aquella que cree en el amor como causa y efecto de todo. 

Finalmente no es algo que podamos comprobar contundentemente, habrá quienes aseguren que no es posible, habrá otros que digan que sí. Es cuestión de aventurarse a intentarlo: enamorarse de alguien para siempre.

El esquema de relaciones humanas ha cambiado drásticamente. Tal vez sea un mismo reflejo de cómo hemos ido evolucionando. No quiero sonar nostálgica ni ver las cosas del lado menos favorable, pero somos parte de la generación del consumismo desechable. ¿Qué tan fácil sería traducir eso a las relaciones sentimentales que establecemos? 

No trato de equiparar el vínculo persona-cosa con persona-persona, pero definitivamente la visión ha cambiado. Necesitamos renovar constantemente lo que tenemos por algo mejorado, diferente, a la moda. Es parte de lo que caracteriza a nuestra generación. ¿Nos hemos acostumbrado a disponer de las relaciones como de cualquier otro bien material?

Todo depende de cómo lo querramos ver. Un desesperanzado melancólico diría que se ha perdido toda seriedad en cuanto a las relaciones de pareja. Un cínico pensaría que si encontramos comodidad en eso, no debería ser un problema. Pero no queremos ser ninguno de ellos.   

Es bastante evidente que la manera en que nos manejamos interpersonal y sentimentalmente ha cambiado, especialmente en los últimos años. Es raro (o al menos cada vez menos común) encontrar una relación que perdure. Sin duda es resultado de la transformación social: vivimos más, comenzamos a pensar en la equidad de género, tenemos vidas menos dedicadas y más fatigosas. 

Ahora, pensemos. Puede tratarse de un cambio completo de esquemas que incluya a las relaciones interpersonales. Vivimos más tiempo, y cambiamos a lo largo de los años. Tal vez no basta con tener una sola relación por el resto de nuestras vida. Posiblemente cánones sociales como el matrimonio (o la misma monogamia) se hayan vuelto obsoletos y nos encontremos ante un nuevo precepto completamente distinto. 

No podemos descartarlo. Cualquier norma social tiende a cambiar, y aparentemente nos encontramos transformando por completo un paradigma histórico.

Independientemente de cualquier convención social, me parecería absolutamente maravilloso poder encontrar que es posible vivir enamorada de la misma persona el resto de la vida. No necesariamente tiene que tratarse del delirio o el encaprichamiento inicial, es sentirte realizado sentimentalmente... permanentemente.

Me emociona pensar que así será.

Tuesday, March 9, 2010

Holier-than-thou

En la lista de actitudes que más odio, el sentimiento de self-righteousness tiene un apartado especial. Pocas cosas me parecen tan despreciables como aquella impresión de que se es moralmente superior basada en la simple creencia de que las opiniones o acciones de uno gozan de una mayor virtud que las de los demás. 

Y así, desdeño a todo aquel que ose juzgar sin argumentar, opinar sin conocer y discutir sin razonar. Lástima me dan los que se pavonean con pretensiones de superioridad moral. Son los primeros en caer en la hipocresía.

Farisaicos.

Saturday, February 27, 2010

History in the making

No había posteado nada este mes y siento que no se puede acabar febrero sin al menos una entrada. 

Les presento el primer trabajo formal del Dream Team, La persecución. Un ejercicio para clase de introducción a la producción, protagonizado por Karen Silhy y Emmanuel Arreola, miembros fundadores del equipo. Con música de Phoenix y una aparición especial de George Harrison y Gaby Laborie.

Esta pieza fue producida a principios del semestre otoño 2009 en la Universidad Iberoamericana. 

Enjoy.


Wednesday, January 27, 2010

11 momentos donde inexplicablemente lloro en las películas

Me he dado cuenta que no es durante los momentos más emotivos en las películas ni en los finales tristes cuando lloro. Es durante los momentos cotidianos y escenas que no dicen mucho pero me rompen el corazón.

**Spoiler Alert** Si alguien no ha visto alguna de las películas aquí mencionadas, es mejor que no lean el respectivo apartado. 

1. The Green Mile - "I'm smellin' me some cornbread"
Una de las películas más tristes que se hayan hecho y la escena en la que invariablemente lloro como nena es cuando Tom Hanks le lleva un pan de elote a Michael Clark Duncan y él se lo come alegremente. Puedo aguantarme toda la película, pero ahí me deshago.

2. Look Who's Talking Too - "What are you doing to my friend?"
El hermano grande tiene un arranque de celos y decide decapitar al pingüinito de peluche de la hermana menor mientras ella observa con agonía. Después ella se reencuentra con el juguete sin cabeza y recuerda con tristeza lo ocurrido.

3. Everybody's Fine - $600 grill
El remake de Tornatore protagonizado por Robert DeNiro es la película más triste que haya visto últimamamente. Pero no fue el devastador final lo que me hizo llorar, fueron las primeras escenas del protagonista buscando impresionar a sus hijos que lo van a ir a visitar. Entusiasmado va al súper buscando un asador nuevo y el mejor vino que tuvieran. Arma el asador en su jardín y prepara todo para que todos sus hijos le cancelen de última hora.

4. I Am Sam - Ice Cream Cake
Es imposible no llorar en esta película. Pero a mi la secuencia que me pone muy mal es cuando Sam quiere llevarle un pastel a Lucy. Primero se le olvida en la banca donde esperaba al camión para ir a visitarla. Cuando regresa por el pastel, el camión se va. Lucy lo espera impaciente porque se le hizo tarde. Llega a verla y justo cuando corre se cae el pastel al piso.

5. ET - "He came to me!"
Otra película con cientos de momentos para llorar y yo escojo uno muy extraño. Elliot y ET huyen al bosque con su aparato mágico que no sirve de mucho y se enferman gravemente, desde el momento en que encuentran a ET todo pálido en el río hasta que le están haciendo CPR mientras Elliot grita, soy un mar de lágrimas.

6. Wall·E - Hello Dolly
Olvídense de Eve y el mundo apocalíptico. Muero cuando Wall·E encuentra una tapa en la basura y la guarda en vez de compactarla. Llega de regreso a la camioneta donde vivía, pone un video de Hello Dolly y en la escena de Put On Your Sunday Clothes imita los movimientos de los actores utilizando la tapa que había encontrado como sombrero.

7. Forrest Gump - "Hello, Mr. Gump"
Antes de ver a Bruce Willis muerto, Haley Joel Osment fue tierno e interpretó el papel del hijo de Forrest Gump. No se si es porque me conmueve la ternura del momento, o algo parecido, pero la escena en la que Forrest conoce a su hijo siempre me hace llorar. No lloro cuando se muere su mamá, su mejor amigo o su novia. 

8. Pinocchio - Monstro the whale
Prácticamente desde la aparición de Stromboli, Pinocho es una tortura para mí. Pero cuando la ballena se traga a Gepetto, el mundo se me viene encima.

9. I Am Sam (round 2) - Big Boy Burgers
I Am Sam merece dos posiciones en esta lista porque está llena de pequeños momentos en los que se me salen las lágrimas. El momento en que Sam sufre porque la mesera del Big Boy no le quiere servir unos pancakes como en IHOP. Dios, no hay situación más frustrante y desesperante en la historia del cine.

10. Cast Away - "Wilson!"
Honestamente no es una película que me guste mucho, pero si hay un personaje que vale la pena es Wilson. Es prácticamente la razón por la cual la película no es 80% muda. Tom Hanks logra salir de la isla en una balsa, y llevaba a su único compañero, un balón de volleyball. El protagonista ha formado una conexión muy profunda con este balón y eso se refleja en la escena que me hizo llorar desconsoladamente. En una tormenta, Wilson es aventado al mar y aunque Tom Hanks quiere rescatarlo le es imposible, su amigo flota a la deriva. Es impresionante como después del suceso, pierde toda esperanza y permanece en la balsa como si nada más importara.

11. The Notebook - Allie no reconoce a sus hijos
Todo mundo llora en esta película. Es muy triste. Pero el final no tuvo ni remotamente el mismo impacto que una escena a la mitad de la película. Los hijos y nietos de Allie van a visitarla al asilo. Ella no sabe quienes son y se incomoda en su presencia. Gulp. Es la clara representación de mi peor pesadilla.

Friday, January 22, 2010

Du sucre

Tengo una manía por las diferencias culturales y los shocks que provocan en cada persona. Pocas cosas me fascinan tanto como las diferencias entre personas de diferentes orígenes

Con el paso del tiempo he desarrollado una especie de obsesión por vivir esas diferencias lo más intensamente posible. Desde el lenguaje, gestos, tonos y costumbres, hasta preferencias en la música, la comida y los estilos de vida. Tengo un interés especial por los franceses. Las caras que hacen, como truenenan la boca cuando hablan, como se visten y, particularmente, sus hábitos alimenticios.

Hace unos años encontré una película cuyo tema central es la comparación entre las conductas, costumbres y percepciones de los franceses y los norteamericanos. Le Divorce. La vi con mi madre y una escena sembró en nosotras un fetiche. Naomi Watts es una gringa viviendo en Francia y divorciándose de su esposo francés. Su suegra la atormenta. Reunidas es un departamento tomando café, la suegra abre la azucarera y encuentra azúcar en polvo. "Why don't you have sugar cubes like a proper French girl?" le dice acusándola de nunca haberse adaptado al país.

Un detalle que todos hubiéramos pasado por alto se vuelve relevante cuando te diferencia de los demás. Efectivamente, mi madre y yo encontramos que en Francia el azúcar se sirve en terrones para acompañar el café au lait sentado en esas mesas redondas diminutas. El azúcar refinada, no el Splenda y demás babosadas. Recordamos el momento de la película.



Desde entonces los terrones de azúcar tienen un significado especial para nosotras. No sólo es azúcar en un cubo, es azúcar como los franceses lo toman. Oui, très chic.

Ah, por cierto, si algún día vienen a mi casa y quieren azúcar en su café o té, adivinen cómo lo van a encontrar.

Tuesday, December 29, 2009

A spoonful of love and two cups of good cheer

La primera vez que pasé la navidad en la Ciudad de México, mi madre, en su afán por animar la convivencia familiar de las festividades, decidió escuchar mis plegarias por hacer galletas navideñas. Ha pasado mucho tiempo desde entonces, pero ella me recuerda exclamando con emoción que era el día más feliz de mi vida. Ja, tendía a exagerar ciertas cosas.

Hace un par de años quise retomar la práctica. Bajé de internet una receta y orgullosa de la proeza a emprender, una tarde hornee galletas de chispas de chocolate. El producto, un caramelo duro y extendido. Vaya decepción, (sí, mi hermano se lo comió de todas maneras).

El año siguiente encontré un kit para hacer galletas navideñas y buscando una manera de reivindicar mi talento, me aventuré una vez más. No había forma de que cometiera los mismos errores. Con ayuda de mis tías de Juárez y el escepticismo de mis primos como motivación principal, salieron las galletas de la primera charola. Carecían de forma pero no sabían tan mal. Las tandas posteriores salieron cada vez más agradables a la vista. Buen sabor, nadie se quejó. Dato curioso: en Juárez hace tanto frío en invierno que la cochera de mi abuela sirve como un refrigerador adicional, ahí las enfriaba. 

Finalmente había quedado en paz con los dioses de los baked goodies. Por tercer año al hilo mis galletas han sido exitosas, cada año rebasando al anterior. Esta navidad cambié la receta por algo más osado, triple chocolate. Los que las probaron no me dejarán mentir, eran la hostia. Digo "eran" porque en menos de una semana no quedaba una migaja. De alguna manera compensa el hecho de que, posiblemente, nunca cocinaré una cena de navidad decente.

Saturday, December 19, 2009

Felices Fiestas

Les desearía una feliz navidad pero no sería políticamente correcto de mi parte. ¿Por qué asumir que todos celebran navidad? Dependiendo de las diferentes religiones y tradiciones existen muchas fiestas.  Bueno, hay muchos que no celebran nada, entonces, ¿por qué habría de desearles algo? Tampoco sería apropiado. ¡Ya sé! El calendario indica el cambio de año, así que próspero año 2010. Bueno, pero igual son 2010 años designados por el cristianismo y la cultura occidental. Uy, tampoco puedo desearles feliz año.

Ya, de este nadie se salva. Feliz temporada de comercialización masiva, donde el consumismo sustituye cualquier celebración tradicional. ¡Felices compras y felices pedas!

Y para los que celebran algo - lo que sea - les dejo un fragmento de la Navidad de Charlie Brown. Protagonizado por uno de los personajes más enigmáticos [and personal favorite] de dicha caricatura, Linus Van Pelt.



Que disfruten diciembre y ya, celebrando si celebran, y si no... pos no.

Tuesday, December 15, 2009

Momento gleek del día.

Resulta que Jonathan Groff (aka Melchior en la puesta original de Spring Awakening) va a reunirse con su ex co-estrella, Lea Michele, para hacer una aparición espcial en Glee el próximo año. Supuestamente va a interpretar a un miembro de los coros con los que competirán los protagonistas en las eliminatorias regionales. Bueno, ¿y? Yo estoy bien emocionada.



Jonathan Groff y yo, de intensa.

 La historia de esta foto es la siguiente: poco antes del verano del 2007 había leído acerca de una nueva obra en Broadway, "this generation's RENT", decían las críticas. Compré los boletos por internet antes de irnos porque las funciones se estaban agotando.  Honestamente, Spring Awakening está muy lejos de ser RENT. Está padre y todo, pero no es lo mejor que haya visto. Pero algo en esa obra llamó mi atención como nunca, sí, él.

Saliendo de la obra convencí a mi mamá de quedarnos a esperarlo. Como fue de los últimos en salir la pila de la cámara no alcanzó el suficiente tiempo para poder tomarme una foto con él pero platicamos unos minutos y le dije que me había encantado su actuación y todo eso. La verdad sí estaba medio triste de no haber tenido la oportunidad de fotografiarlo a mi lado.

Al día siguiente mi mamá y yo fuimos a cenar cheesecake cerca de Broadway. Me dijo que nos regresáramos caminando al hotel. Dimos vuelta en la calle del teatro, eran cerca de las 11 de la noche y la función tenía ya rato de haber acabado. Pero ahí estaba, saludando a las últimas personas cuando me acerqué. Se acordó de mí y posó para la foto.

More Broadway awesomeness para Glee!

Saturday, December 12, 2009

De hombres ficticios

No es secreto que sea ávida fanática de las series de televisión. De verdad creo que los personajes en muchos de estos programas son de los más complejos y profundos jamás creados. ¿Es posible enamorarte de alguien que no existe?

A continuación, algunos ejemplos de personajes con los cuales me he encaprichado locamente.



De izquierda a derecha, comenzando por la fila de arriba:

Ted Mosby de How I Met Your Mother, el chico sensible y enamoradizo; listo para una relación llena de momentos geeks y chistes locales.

Gregory House de House, genio, sociópata, sarcástico y con todo el appeal del factor pizarrón.

Chandler Bing de Friends, aquel amigo que siempre te hizo reír y un día te diste cuenta que no podías vivir sin él.

Don Draper de Mad Men, el galán de película; dos miradas y te tiemblan las rodillas.

Shawn Spencer de Psych, ligador carismático por naturaleza; pocas cosas serían tan perfectas como un hombre que pudiera leer tu mente.

Eli Stone de Eli Stone, abogado ambicioso reformado; rescatar a los oprimidos del sistema nunca se vio tan bien.

John Dorian de Scrubs,  disperso y no le molesta ser el chico sensible; impecable gusto musical.

Eric Murphy de Entourage, exitoso, inteligente y sensato; de gerente de un Sbarro a un representante de estrellas de Hollywood.

Friday, December 11, 2009

Retina

Espacio de difusión del CINE & NARRATIVAS sin pretensiones.
Empieza como page en Facebook, pero pronto crecerá. Nano-reseñas (menos de 400 caracteres) de cualquier contenido relacionado con nuevas narrativa, particularmente el CINE.
 Porque nos gusta, mola, encanta, raya, apasiona, prende, late, excita, emociona, lika, pone, encabronadamente.
 Cinéfilos, no dejen de visitar Retina en Facebook y síganlo en Twitter. Con participación de gente buena onda, incluyendo a su servidora.



Ser junkies de cine. RETINA ES CULPA DEL CINE.